Consagración a la Santísima Virgen del Carmen

Reflexiones y meditaciones para el mes de julio, dedicado a la Santísima Virgen del Carmen

Consagración a la Santísima Virgen del Carmen


Signo de consagración, señal de protección, estímulo de imitación, promesa de de las realidades escatológicas de nuestra vida cristiana, es una síntesis de nuestra devoción a la Virgen Madre y Reina del Carmelo.

Imposición, uso, requisitos para usar debidamente el escapulario 

Es necesario que la primera vez, solamente ésta, lo imponga un religioso de la Orden del Carmen. Cuando el escapulario está deteriorado por el uso, se sustituye por otro, sin necesidad de nueva bendición e imposición. Hay que llevarlo continuamente pendiente de nuestro cuello. Cuando hay motivo suficiente, puede suplirse por la medalla-escapulario. Para una relación de amor con la Virgen rezar diariamente cinco Ave Marías.

EXIGE: Una vida evangélica auténtica. La imitación de María, especialmente en el cumplimiento fiel de la voluntad de Dios en todas las circunstancias de la vida. Un ofrecimiento continuo de nosotros a Dios, a través de María.

Por consiguiente, el escapulario:

 › NO ES un amuleto que nos preserva mágicamente de enfermedades y males.

 › NO ES un talismán que por sí mismo nos atrae la gracia y la protección de Dios y María.

 › NO ES un pedazo de tela que nos dispensa de las exigencias de la vida cristiana. 

› SÍ ES una prueba de su maternal cuidado 

Privilegios: 

Dos principales privilegios tiene el escapulario del Carmen: 

  1. La promesa de la Virgen para liberar las penas del infierno a quienes llevándolo siempre viven cristianamente y mueren revestidos por él. 
  2. La liberación del Purgatorio, cuanto antes, después de la muerte, como una indulgencia concedida por la Iglesia. Este privilegio es llamado privilegio sabatino. 

Entre las devociones Marianas “figura, en primer lugar, la devoción al santo escapulario del Carmen, que adaptándose por su sencillez a la índole de todas las personas y con fecundos frutos espirituales está amplísimamente difundida entre los fieles cristianos” (Pío XII). El Concilio Vaticano II exhorta a todos los fieles para que “estimen mucho a las prácticas y ejercicios de piedad hacia ella, la Virgen, recomendados en el curso de los siglos por el Magisterio, entre las cuales hay que enumerar principalmente el Rosario Mariano y el uso piadoso del escapulario del Carmen” (Paulo VI).

Acto de consagración a Nuestra Madre Santísima del Carmen 

Oh María Madre del Carmelo, hoy vengo a consagrarme a ti agradeciendo las muchas gracias y bendiciones que he recibido de Dios a través de tus manos, te reconozco, venero y amo como Madre, Hermana, Modelo, Amiga y Compañera de camino. Te ruego que fortalezcas mi debilidad, ilumines con tu vida mi entendimiento, y aumentes en mí la fe, la esperanza y el amor, para que yo pueda cada día ofrecer al Señor mi ayuda en la construcción del Reino, a través de la entrega sencilla de mi vida, en el servicio a mis hermanos. El escapulario signo de mi consagración a Ti, sea prenda de su protección en la lucha cotidiana y me recuerde el compromiso de escuchar la Palabra de Dios, guardarla en el corazón y hacerla vida. Oh, Madre muy amada consérvame en tu amor, con el fin de que un día, habiendo vivido en intimidad y comunión contigo, pueda cambiar tu escapulario por el vestido de la felicidad eterna en el Reino de tu Hijo. Amén.

Inicio de la oración diaria (Para decir cada día del mes de julio)

 Se hace aquí la meditación correspondiente a cada día del mes de julio, al terminar la meditación se hace lo siguiente: Oración diaria: Nuestra Señora del Carmen, Madre de Dios y de los pecadores, especial protectora de los que visten tu sagrado escapulario. Te suplico, ya que Dios te ha engrandecido eligiéndote como Madre suya, que me alcances de tu querido Hijo Jesús el perdón de mis pecados, la trasformación de mis necesidades… (Petición) y el consuelo de mis aflicciones. Amén. Te lo pido por tu poderosa intercesión, alabándote junto con todos los santos y ángeles uniendo mi voz a su amor. Amén.

Letanías y suplicas a Nuestra Señora del Carmen

Letanías Señor

Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.
Cristo, escúchanos.
Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros.
Dios hijo, redentor del mundo, ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, ten piedad de nosotros.

Súplicas 

Tengo mil dificultades: ayúdame.
De los enemigos del mal: sálvame.
En mis desaciertos: ilumíname.
En mis dudas y penas: confórtame.
En mis enfermedades: fortaléceme.
Cuando me desprecien: anímame.
En las tentaciones: defiéndeme.
En horas difíciles: consuélame.
Con tu corazón maternal: ámame.
Con tu inmenso poder: protégeme.
Y en tus brazos al expirar: recíbeme.
Virgen del Carmen, ruega por nosotros.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, perdónanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, escúchanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros Señor.

 › Una devoción mariana recomendada por la Iglesia desde hace siete siglos.

 › Una señal de amor y consagración a María, que como Madre nuestra nos brinda su protección.

 › Una expresión sensible de nuestra fe y esperanza en la vida futura.

Participas de las gracias de la Orden Carmelitas: Consagración a la Virgen del Carmen

Una vida evangélica autentica. La imitación de María, especialmente en el cumplimiento fiel de la voluntad de Dios en todas las circunstancias de la vida. Un ofrecimiento continuo de nosotros a Dios, a través de María. 

Virgen del Carmen, llevo sobre mi pecho tu santo escapulario, signo de mi consagración a tu Corazón Inmaculado. Madre querida, soy tu hijo: un hijo de tu entera pertenencia. Mi consagración, Señora, me exige una entrega sin reservas a tu persona, una dedicación generosa a tu servicio, una fidelidad inquebrantable a tu amor y una solícita imitación de tus virtudes. Quiero vivir, conforme al ideal carmelitano, en ti, por ti, contigo y para ti. Gracias a tu escapulario, Virgen bendita, soy miembro de tu cuerpo místico del Carmelo y participando de la consagración comunitaria de la Orden a ti, que eres la cabeza. Mi consagración se une, pues a la de toda la familia carmelita y acrecienta así su valor y eficacia. Santa María, abogada y mediadora de los hombre, no podría vivir mi consagración con olvido de quienes son tus hijos y mis hermanos. Por eso me atrevo a consagrarte la Iglesia y el mundo, mi familia, mi patria. Te consagro especialmente los que sufren en el alma o en el cuerpo: los pecadores, los tentados, los perseguidos, los marginados, los presos, los desterrados, los enfermos, los hambrientos… Madre y Reina del Carmelo, por mi consagración soy del todo tuyo ahora en el tiempo, que los siga siendo también un día en la eternidad. Así sea. 

ORACIÓN FINAL (Para todos los días) 

Concédenos Señor, la valiosa intercesión de Nuestra Señora del Carmen, para que viviendo como verdaderos hijos suyos, podamos alcanzar su promesa, así nos veremos libres de todo peligro y gozaremos de tu paz. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, Nuestro Señor. Amén. Padre Nuestro, Ave María y Gloria. 

1 Julio María signo de esperanza y de consuelo en nuestro peregrinar

Palabra de Dios “Nos sentimos animados en las pruebas, sabiendo que de la prueba resulta la paciencia, de la paciencia sale la fe firme, y de la fe firme brota la ESPERANZA, la cual no nos desengaña, pues ya tenemos el amor de Dios derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos concedió”. Romanos 5, 3-5.

 Reflexión “Desde los orígenes María constituyó el gran signo, de rostro maternal y misericordioso, de la cercanía del Padre y de Cristo con quienes ella nos invita a entrar en comunión”. Documento de Puebla, 282. 

El escapulario El uso del escapulario nos debe recordar esa presencia y cercanía de María en nuestra vida como signo de esperanza y de consuelo en nuestro caminar, y la necesidad que tenemos de ser para los demás una señal de esa presencia de la Virgen. 

Compromiso Renovar una actitud de esperanza cristiana activa que me lleve a trabajar por una sociedad más justa y más humana para todos, que dé sentido a la vida de los que viven oprimidos y sin esperanza.

 2 de Julio María escucha la palabra de Dios en la vida 

Palabra de Dios “Mientras Jesús estaba hablando, una mujer levantó la voz en medio de la multitud y la dijo: ‘feliz la que te dio a luz y te amamantó’. Pero él contestó: ‘felices sobre todo los que escuchan la palabra de Dios y la practican’”. Lucas 11, 27.

 Reflexión La Virgen supo escuchar la palabra de Dios que habla en los acontecimientos de la vida. Cada circunstancia fue para ella un mensaje de Dios presente en su existencia. Ella fue “la perfecta discípula que se abre a la palabra y se deja penetrar por su dinamismo” al ponerla en práctica. Documento de Puebla, 296. 

El escapulario El uso del escapulario es un llamado de atención para que nos acostumbremos a descubrir la presencia y la acción de Dios en las circunstancias de nuestra vida, y para que oigamos en ellas su Palabra que nos pide una respuesta de hijos de Dios responsables. 

Compromiso Examinaré al final de cada día para preguntarme si he sabido escuchar en lo que viví la palabra de Dios que guía mi existencia.

3 de Julio María dichosa por su fe

Palabra de Dios “Isabel exclamó: sí, feliz tú que creíste, porque sin duda se cumplirá lo que te prometió el Señor”. Lucas 1, 45. 

Reflexión “Mientras peregrinamos, María será la Madre educadora de la fe. Cuida que el Evangelio nos penetre, conforme nuestra vida diaria y produzca frutos de santidad. Ella tiene que ser cada vez más la pedagoga del Evangelio en América Latina”. Documento de Puebla, 290.

Escapulario nos invita a ver con fe todas las situaciones alegres y tristes de la vida y, sobre todo, nos recuerda que la fe que cuenta delante de Dios es la que condice a un amor concreto y eficaz hacia las personas que viven cerca de nosotros.

 Compromiso Procuraré ver a la luz de la fe los acontecimientos, para descubrir en ellos al Señor presente que me pide expresar esa fe en amor y comprensión a los demás. 

4 de Julio María cumple libremente la voluntad de Dios

Palabra de Dios

 “Cuando llegó el día en que de acuerdo a la Ley de Moisés debían cumplir el rito de la purificación de la madre, llevaron al niño a Jerusalén. Ahí lo consagraron al Señor…además ofrecieron el sacrificio que ordena la Ley: una reja de tórtolas o dos pichones”. Lucas 2, 22-24. 

Reflexión 

María es una mujer sencilla del pueblo. Ofrece el sacrificio que ofrecían los pobres cuando presentaban a sus primogénitos en el templo. La grandeza de María no está en lo que tiene sino en lo que ella es. 

El escapulario 

El escapulario es un signo muy sencillo y pobre. Su valor radica en lo que significa y expresa: confianza en la Virgen y deseo de imitación. 

Compromiso 

La sencillez de María me compromete a una vida sencilla y a una conducta social que trabaje por superar “el escándalo y la contradicción con el ser cristiano que es la creciente brecha entre ricos y pobres. El lujo de unos pocos que se convierte en insulto contra la miseria de las grandes masas”. Documento de Puebla, 28.

6 de Julio María cercana a las necesidades humanas

Palabra de Dios 

“A los tres días se celebraron unas bodas en Caná de Galilea. La madre de Jesús se hallaba allí. También fue invitado a las bodas Jesús con sus discípulos. El vino se acabó y la madre de Jesús dijo: no tienen vino”. Juan 2, 1-3. 

Reflexión 

La Virgen se preocupó no sólo de las necesidades espirituales. También de las materiales: “En Caná está atenta a las necesidades de la fiesta y su intercesión provoca la fe de los discípulos”. Documento de Puebla, 300. 

El escapulario 

El escapulario es un signo material: un pedazo de tela. Nos recuerda que nos debemos interesar por las necesidades materiales nuestras y de los demás: hambre, enfermedad, pobreza, opresión, injusticia, desempleo, subempleo, habitación, vestido. 

Compromiso 

Ante las realidades que vivimos, como hijos de la Virgen, debemos comprometernos “en el servicio y promoción de los grupos humanos y de los estrados sociales más desposeídos y humillados, con todas las consecuencias que se siguen en el plano de esas realidades temporales”. Documento de Puebla, 327.

7 de Julio María llena de gracia

Palabra de Dios 

“Entró el ángel a su casa y le dijo: Alégrate, llena de gracia; el Señor está contigo”. Lucas 1, 28. 

Reflexión 

María, la bendita entre las mujeres, es la criatura en la que aparece en plenitud el rostro de la humanidad nueva redimida por Cristo. 

El escapulario 

El bautismo nos ha iniciado en ese camino del hombre nuevo. El escapulario es un recordatorio de todo lo que hemos recibido de Dios y de la necesidad que tenemos de responder a sus dones imitando a María, la llena de gracia. 

Compromiso 

¿Tengo conciencia de lo que significa ser cristiano: haber entrado a formar parte de la nueva humanidad? ¿Procuro vivir de acuerdo con las exigencias de ese don de Dios?



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Amén. Dios, Padre y Espíritu Santo te bendiga