Aoraciones: julio 2025

Anuncio del Ángel de la guarda

Anuncio del Ángel de la Guarda, oración y penitencia, imagen devocional de Aoraciones
Anuncio del Ángel de la Guarda, oración y penitencia. Imagen devocional para inspirar tu oración diaria y fortalecer tu vida espiritual.

Tener un corazón de niño

«¡Oh Amor!, ¿Qué se puede decir de Ti? Quien te siente, no te comprende; Quien quiere comprenderte, no puede conocerte. ¡Oh fuego de Amor!, ¿Qué haces en este hombre? Tú le purificas como el fuego purifica el oro, y después le conduces contigo a la patria, A este fin para el cual le has creado.»
Santa Catalina de Génova, Tratado sobre el Purgatorio, Diálogo III 

Estaba en la cárcel y me visitasteis

La voz de Jesús se hizo oír en mi Alma, muy claramente, muy íntimamente: 
Quiero que se rece por estas benditas Almas del Purgatorio, ya que mi Divino Corazón arde por ellas.
¡Deseo ardientemente su liberación, para poder unirlas a mí por fin totalmente!
Reza por ellas y escribe todo lo que te sea revelado.
No te olvides de mis palabras: 
«Estaba en la cárcel y me habéis visitado»
Aplícalas a estas benditas Almas; es a Mí a quien ínsita en ellas, con tus Oraciones y tus obras en su favor y por sus intenciones. Mira su perfección, que debe servirte de enseñanza; sufriendo las penas más
terribles; no miran, sin embar o, sus tormentos, ya que están totalmente abandonadas a mi Amor y a la Voluntad de mi Padre. Su única preocupación es nuestra Gloria. Aprende de estas Almas santas la pureza del Amor, que mira solamente hacia mi Corazón. Quédate en paz, hijo mío, y haz lo que te pido.

Durante la Oración de la mañana, mientras rezaba por las Almas del Purgatorio, mi Ángel de la guarda se manifestó a mi Alma y lo hizo, de manera totalmente interior, al oír el saludo habitual: «¡Alabado sea Jesucristo!», me incliné para responder y el Ángel me inspiró levantar la cabeza para recibir la señal de la Cruz, que trazó sobre mi frente. Podía contemplarle, mensajero del Amor Divino aureolado de luz y mi Alma estaba en una gran paz, en un gozo profundo. 

Su cara resplandecía y me miraba con dulzura y gravedad. A la vista de su cinturón de color morado sobre su túnica blanca, comprendí lo que el Señor quería de mí: Oración y penitencia.

Me hizo entender cómo nos ama el Señor y de qué modo desea descubrir a cada Alma las maravillas de su Amor. Jesús quiere desde ahora, de manera más particular, invitarme a la luz de Su Corazón, al descubrimiento y a la contemplación del misterio del Purgatorio. Sentí una ligera angustia, pero el Ángel me tranquilizó diciéndome:

No tengas pena, ni miedo; el Purgatorio es un misterio de Amor y misericordia; y al descubrirlo, tu Alma se sentirá llamada a un Amor más grande hacia el Señor. El conocimiento del Purgatorio te aportará grandes gracias de santificación; te permitirá ensanchar tu caridad y entrar más profundamente en la Pura Voluntad de Dios.

Estoy a tu lado para sostenerte, no tengas miedo.
En efecto ¿no está el Ángel a nuestro lado para sostenernos, guardarnos e iluminar nuestra Alma? No tenía nada que temer, sólo disponerme y entregarme a la Pura Voluntad de Dios ¡Qué poco importa el resto! Así se lo dije al Ángel, pidiéndole que me ayudara y enseñara a cumplir siempre mejor lo que el Señor desea de mí. Que Jesús disponga de mí según lo que quiere, ya que es tan bueno que no nos desvela más que progresivamente sus planes sobre nosotros. Sabe bien que nuestra debilidad no podría soportar una confrontación inmediata y total a las exigencias del Amor Divino... Sólo con la ayuda de la Gracia y con un conocimiento progresivo, ella los admite, ya que nuestra naturaleza tiene que ser purificada sin cesar. Y el Ángel prosiguió:

El Purgatorio es un gran misterio.
Aprenderás y descubrirás pronto muchas cosas.
Algunas serán muy bellas y consoladoras, otras te parecerán terribles.
Sin embargo, no olvides nunca que, por rudo y doloroso que te parezca el Purgatorio,
es un misterio tanto de justicia, como de misericordia.
Es sobre todo un don gratuito del Amor.
Pase lo que pase, queda en paz.
Tendrás que sufrir mucho para aprender a amar mucho. Sabes que Jesús quiere elevarte
cada vez más, de conocimiento en conocimiento, de Amor en Amor, hasta su Corazón
Eucarístico, fuente de todo Amor.
Entonces el Ángel desapareció de mi vista interior. Permanecí en una gran paz a
pesar de estas palabras tan serias. Pero la perspectiva de tener que escribir todo eso
me atormentaba; ¡otro efecto de esta terrible voluntad, propia que nos frena sin cesar
en nuestra marcha hacia el Único Bien! ...

El Ángel de la Guarda

Recibo durante la Oración luces puramente interiores e intelectuales, pero mi santo Ángel de la guarda interviene algunas veces, de manera discreta para hacerme algunas precisiones y sobre todo, para ayudarme en la formalización de las realidades misteriosas que mi inteligencia capta. 
Percibo la presencia luminosa del Ángel de una manera distinta, con los ojos del Alma, es una imagen desde luego, puesto que no tiene cuerpo y no aparece perceptible a la mirada exterior; pero es una imagen tan clara, tan precisa, tan evidente que no puedo dudar de la presencia de quien la utiliza
para comunicarse conmigo. Es la presencia, no la imagen, lo importante, la comunicación establecida entre el Alma y lo Divino. Dios es dueño de sus dones y los utiliza para su Gloria y nuestra santificación, para estimular en nosotros la fe, la esperanza y la caridad.

El Ángel aparece casi siempre de forma inesperada. Sería muy peligroso implicar la imaginación en un deseo ardiente de ver y de entender. A Dios gracias, la obediencia a mi Padre espiritual y también el miedo que suscitaban en mí al principio las intervenciones del Ángel, me han permitido evitar este escollo. La visión del Ángel, asentándose en la imaginación, encubre de alguna manera la visión intelectual y enriquece la memoria. Nunca he tenido una visión imaginaria que no haya ido precedida de una visión intelectual de la misma realidad, ya que el papel de la visión imaginaria es secundario, no hace más que comunicar a los poderes inferiores (imaginación, memoria, entendimiento) aquello que son incapaces de percibir de las realidades sobrenaturales.

Las enseñanzas del Ángel son antes que todo una Llamada a la Oración y a una constante purificación interior. Llenan el Alma de paz, de dulzura, enardeciéndola y poniéndola ante su Dios en un estado de humildad que aumenta sin cesar. ¡Dios quiera que esta humildad y este Amor, tan efectivo durante la visión, puedan prolongarse después en la vida diaria! Ahí está la meta....

Enseñanza del Ángel de la guarda

Cuando estaba yo meditando sobre las últimas gracias recibidas, mi Ángel se manifestó a mi visión interior en una luz muy viva. Eso me asustó al principio, como siempre. Él trazó pausadamente una cruz sobre mi frente, y me dijo con seriedad:
Hijo mío, escúchame y acuérdate bien de todo lo que te digo. El Altísimo permitirá que algunas Almas que están todavía en él Purgatorio se te manifiesten misteriosamente. Tú no tienes nada que temer; sólo has de humillarte profundamente ante la Majestad Divina y ponerte, al servicio del Señor. Estas benditas Almas no pueden venir a ti sin un permiso Divino y ellas nunca te harán daño, más bien, al contrario.
Estas palabras me asustaron todavía más. Pregunté al Ángel cómo podría yo discernir entre la verdad y las eventuales ilusiones —ya que la imaginación trabaja a veces demasiado—, o los prodigios o manifestaciones de origen diabólico, el demonio esforzándose siempre por hundir las Almas en la incertidumbre, la duda o el error. Le pregunté también si estas manifestaciones eran indispensables. Me respondió con bondad:
Si él Altísimo actúa así contigo, es por tu bien y por el de la Iglesia; se sirve de ti como
de un canal.
En ti está saber transmitir el agua a tus hermanos sin retenerla celosamente para ti. Tu Alma debe estar en una triple disposición: Total sumisión a la Pura Voluntad de Dios; una profunda humildad, en presencia de estas benditas Almas; y obediencia radical y confianza en tu Padre.
Dios es Amor; si permite que tengas estas gracias, es para tu santificación, para abrir tu Alma hacia su Amor infinito, para ensancharla en el Amor a todos tus hermanos, para purificarte en la Cruz de Jesucristo. Estas gracias serán para ti ocasión de sufrimientos, así como de profundas alegrías espirituales.
Ofrece todo por estas benditas Almas, para glorificar la Misericordia de Dios. Asentí en silencio, estaba orando. Enseguida prosiguió el Ángel:
Cuando venga alguna de estas benditas Almas, la saludarás en el nombre de Jesús; te contestará siempre o mediante un signo o hablando. Algunas Almas no podrán hablarte, ya que están en el Gran Purgatorio; ellas no te pueden ver. Dios las muestra a los ojos de tu Alma, para que reces por ellas. A veces, sin embargo, podrán contestar a tu saludo «Laudemus Dominum” (Alabemos al Señor) y santiguarse al llegar cerca de ti. Pide siempre un signo, no es temeridad sino prudencia. Nunca preguntes a un Alma, sólo Dios es él Maestro de lo que te dirán, si te lo deben decir. Mira, en estas gracias del Purgatorio, solamente se te pide una cosa: Amar y, en consecuencia, orar, que es lo mismo. Si el Señor abre el Purgatorio a tu insta interior, es para estimular en ti él Amor. Si quiere que escribas, es para suscitar el Amor en las Almas. Todo, todo está encaminado a una sola cosa: El Amor. 

Mi Alma estaba en una paz muy grande. Le di las gracias al Ángel, que me animó con un gesto y concluyó:
¡Si supierais quién es el Amor!
El Amor es don de Dios, porque es Dios que se da a vosotros.
Vuelve a leer estos pasajes de la Escritura «Dios es Amor y quien mora en el Amor, mora en Dios; y Dios mora en él».
Lee a menudo este versículo; te dará fuerza, alegría y paz.
Si supierais que sois hijos de Dios, si estuvierais convencidos de que sois verdaderamente los hijos del Amor Infinito.
¡Dejad que Dios venga a vosotros, dejad al Amor establecerse en vosotros, comunicarse con vosotros, derramarse como un río de fuego que abrase todo el univer so!
¡Sed portadores de este fuego de Amor, de esta luz!
Dios es Amor... Dios es Amor... Dios es Amor...

Al decir estas palabras, el Ángel estaba resplandeciente, como elevado en éxtasis, deslumbrante, contemplando la faz de este Amor infinito. Yo veía reflejadas en él las manifestaciones del Amor Divino y sin darme cuenta, me puse de rodillas ante esta Oración del Ángel. No puede uno imaginarse lo que es; mi Alma estaba arrebatada a la vista de este coloquio de Amor, entre el Amor y su mensajero, se sentía asociada a ese intercambio de Amor, que era suave e inefable; al mismo tiempo que cantaba el Amor Divino, el Ángel me comunicaba ese Amor; no puedo explicarlo. De todos modos, perdí el uso de todos mis sentidos, interiores y exteriores; y mi Alma fue sumergida en el Amor.

Unas imágenes para que entiendas

Durante la tarde, estuve preguntándome algo que me extrañaba ¿Qué era lo que ocurría para que pudiera percibir tantas cosas que tenían que ver con este gran misterio del Purgatorio? ¿Y por qué bajo estas formas tan notables? Al momento se manifestó mi Ángel la vista de mi Alma, radiante y sonriente. La preciosa Cruz de color púrpura que adorna su traje resplandeciente sobre su pecho. Él puso su mano sobre mi brazo y me dijo con dulzura:

Hijo mío, eso son imágenes destinadas a hacerte entender realidades espirituales, donde no podrías penetrar sin esta ayuda.
El Todopoderoso quiere servirse de todas las riquezas de tu imaginación, para enseñarte y hacerte entrar siempre más profundamente en estos misterios. Estas explicaciones me causaron una gran sorpresa y mi Alma, no sé por qué se angustió. «Si todo esto es imaginación, es ilusión», pensaba yo. Empezó a atenazarme el miedo. Entonces el Ángel me hablo con bondad:
No, hijo mío, no son ilusiones
¿Desde cuándo son las visiones imaginarías una ilusión? Son sencillamente un modo de conocimiento que el Señor concede a las Almas; e impone ante todo no deformarlas, ni adornarlas o arreglarlas según industrias humanas.
Por eso te pido siempre que anotes todo lo que has visto y oído, y que lo hagas enseguida después de haber recibido estas gracias; no hay que dejar pasar el tiempo, por miedo a que pensamientos humanos vengan a mezclarse con el don de Dios.
Quédate en la paz de Jesucristo.
Dicho esto, sonrió y desapareció de golpe. Mí Alma se quedó tranquila y apaciguada.

La imaginación al servicio de la inteligencia

Cuando estaba trabajando en el jardín, mi Ángel de la guarda se mostró a mi vista interior, en una luz deslumbrante, tan viva que trastornaba todo, tirando de mí con fuerza y quitando de mi vista todo lo que no estaba en ella. Entonces me dijo.
«¡Alabado sea Jesucristo!»

Pero fue tal la sorpresa que me quedé con la boca abierta, mientras intentaba convencerme de que no era más que una ilusión. Entonces, sin decir nada, el Ángel se me acercó y con su pulgar trazó sobre mi frente la señal de la cruz. Siempre lo hace, pero esta vez fue verdaderamente especial; apoyó tan fuerte que me sobresalté.

Prosiguió con su voz tranquila:

¿Desde cuándo las visiones  imaginarias son ilusión? Mi confusión era tan grande que me quedé allí sin decir nada, la cruz sobre mi frente me dolía, por lo menos, esa sensación no era una ilusión. El Ángel prosiguió con gravedad:

Bueno, tengo que explicarte qué es una visión imaginaria y tú lo escribirás y lo volverás a leer en ocasiones; también se lo transmitirás a tu Padre Espiritual. ¡Dios mío! Así es como yo quería sustraerme a vuestra voluntad; pero en vuestra infinita ternura hacia mí, me habéis enviado a vuestro Ángel y por su boca me recordáis que no es mi voluntad la que cuenta, sino la vuestra. Qué miserable soy...
Entonces le dije al Ángel que oraba en silencio mientras levantaba mi Alma hacia el Señor:
¡Alabado sea Jesucristo; ¡Ángel santísimo, sed para mi portador de la Luz y del Amor infinito de Dios, al que tenéis la gracia de contemplar sin cesar!

Al oír estas palabras, que habían salido más de mi corazón que de mi boca, y bajo el efecto de un profundo impulso interior, mi Ángel, todavía más resplandeciente de luz, se prosternó profundamente, con el rostro entre sus manos, diciendo:

¡Adoración, Alabanza, Honor y Gloria a nuestro Dios tres veces Santo, nuestro Creador y vuestro Padre!

Después se levantó lentamente, cruzó las manos sobre el pecho y prosiguió con su enseñanza:
Ver y comprender en Dios, son una misma cosa.

Las visiones imaginarias no son más que un medio concedido al Alma por el Señor, que le hace comprender lo que tiene que conocer. Dios infunde una luz en la inteligencia y el Alma percibe esta luz como visión intelectual.

No puede expresarlo a menudo ni traducirlo en una comunicación que otras Almas podrían recibir como una relación; o ver como una enseñanza.

Ocurre entonces, que el Señor quiere dar la posibilidad de que esta luz —infusa en la inteligencia y percibida por el Alma como visión intelectual— sea comprendida y comunicada. Entonces, Él mismo traza en la imaginación, imágenes que convierten esta luz en fuerzas sensibles que el Alma puede contemplar y describir. No es la visión imaginaría; ya ves, que no tiene nada de un fantasma.
Yo escuchaba esta explicación con mucho interés y atención. Pedí a mi Ángel que me explicara de qué modo él mismo resultaba perceptible para mi vista interior. Me dijo esto:

Los Ángeles, como sabes, no tenemos cuerpo, por lo que no podéis vemos como realmente somos; también nos manifestamos como imágenes perceptibles a vuestros sentidos interiores, imágenes que recubren y manifiestan de alguna manera nuestra presencia cerca de vosotros.

Los Santos se manifiestan de esta misma forma y las pobres Almas del Purgatorio. Vuestros ojos no pueden verlas y sin embargo, existen en la realidad. Cuando el Señor quiere que se os aparezcan, infunde en vuestra inteligencia la profunda realidad de su presencia entre vosotros y hace que se manifieste esta presencia de manera sensible, imprimiendo en nuestra imaginación su imagen.

En vuestra vida espiritual importa mucho que nuestra imaginación sea constantemente purificada y domada; debe ser la sirvienta de la inteligencia. Pero la imaginación es una vagabunda y encuentra muy a menudo una cómplice en la memoria; la memoria es una golosa, que se traga todo lo que la imaginación le presenta después de que ésta lo haya recogido de aquí o de allí.
Estas dos potencias son muy versátiles, les encanta trabajar con independencia de la voluntad y de la inteligencia. 

¡Sin embargo, deben someterse!

Cuando tengas visiones de este tipo, solamente les harás caso si te aportan luces que te permiten entender mejor lo que el Señor te da en una visión intelectual. Dios da estas gracias para el crecimiento del Alma en el conocimiento y el Amor; no hay que sobrestimarlas, pero sería temerario despreciarlas: Son un Don de Dios.

Mira siempre al Donante. El Don que te regala en su misericordia debe siempre hacerte volver a Él. Tras terminar su enseñanza, el Ángel cruzó sus manos lentamente y las colocó sobre la cruz que adorna su túnica de luz. Se inclinó en una silenciosa adoración a Dios, y desapareció de mi vista interior.

Consagrando las Últimas Dos horas de Nuestra Vida a La Santísima Virgen

Consagración de las últimas dos horas de nuestra vida a la Santísima Virgen María, devoción mariana, Aoraciones
Consagración de las últimas dos horas de nuestra vida a la Santísima Virgen María, buscando su amparo en la hora de nuestra partida. Imagen devocional publicada en Aoraciones.

 

CONSAGRANDO LAS ULTIMAS DOS HORAS DENUESTRA VIDA A LA SANTISIMA VIRGEN MARÍA

Compuesta por el recién fallecido, Rev. Fr. Ildefonso M. Izaguirre, O.P.

Postrado a Vuestros pies, y humillado por mis pecados, con plena confianza acudo a
Vos, ¡O María! Os ruego aceptar la petición que mi corazón os viene a presentar para
los últimos momentos de mi vida. Madre querida, deseo pedir Vuestra protección y
maternal amor a fin de que, al instante decisivo, hagáis todo cuanto Vuestro amor os
sugiera en mi favor.

A Vos, O Madre de mi alma, consagro LAS DOS HORAS PASADAS de mi vida.
Apresuraos a mi lado, y recibid mi último suspiro. Y cuando la muerte haya destrozado
el hilo de mis días, presentad mi alma a Jesús, diciéndole:"YO LO AMO". Esa única
palabra Vuestra bastará para asegurarme la bendición de Dios y la dicha de
contemplaros por toda la eternidad.

¡O Madre y Esperanza mía! En Vos confío. Y mi confianza no será en vano.
¡O María! ¡Rogad por Vuestro hijo y conducidle a Jesús!

Amén.

"Abandonar a la Madre es un solo paso

de abandonar al Hijo."


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Coronilla del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos - Almas Benditas del Purgatorio

Coronilla del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María por las Benditas Almas del Purgatorio
Coronilla por las Benditas Almas del Purgatorio - Apostolado de los Sagrados Corazones de Jesús y de María. Imagen devocional publicada en Aoraciones.

Coronilla del Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María por las Benditas Almas del Purgatorio

¡Ave María Purísima, sin pecado original concebida!

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos, Señor, Dios nuestro.
† En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Abre Señor mis labios y mi boca proclamará tus alabanzas.
Ven ¡Oh, Dios! en mi ayuda. Señor, date prisa en socorrerme.

 Acto de Contrición

Señor mío, Jesucristo, Dios y Hombre Verdadero, Creador, Padre y Redentor
mío, por ser Tú quien eres y porque te amo sobre todas las cosas, me arrepiento
de todo corazón de todo lo malo que he hecho y de todo lo bueno que he
dejado de hacer, porque pecando te he ofendido a Ti, que eres el Sumo Bien y
digno de ser amado sobre todas las cosas.

Ofrezco mi vida, obras y trabajos en satisfacción de mis pecados. Propongo
firmemente, con la ayuda de tu Gracia, hacer penitencia, no volver a pecar y
huir de las ocasiones de pecado. Señor, por los méritos de tu Pasión y Muerte,
con los cuales Tú expiaste por mis pecados, ofreciendo un dolor tan grande e
intenso que te hizo sudar sangre, apiádate de mí.

Madre mía del Cielo, alcánzame de Jesús este suspirado perdón. Amén.

Oración de Invocación al Espíritu Santo (dictada el 28 de octubre de 2014)

  • Ven mi Dios, Espíritu Santo, a través de la poderosa intercesión del Corazón 
  • Doloroso e Inmaculado de María, tu amadísima Esposa.
  • Ven mi Dios, Espíritu Santo, a través de la poderosa intercesión del Corazón
  • Doloroso e Inmaculado de María, tu amadísima Esposa.
  • Ven mi Dios, Espíritu Santo, a través de la poderosa intercesión del Corazón
  • Doloroso e Inmaculado de María, tu amadísima Esposa.

Oración

  • Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el Fuego de tu Amor.
  • V/. Envía tu Espíritu y todo será creado.
  •  R/. Y renovarás la faz de la tierra.

Oración

¡Oh, Dios! que iluminaste los corazones de tus hijos con la Luz del Espíritu Santo,
haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su
consuelo, por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.

Oración al Divino Espíritu Santo (dictada el 15 de agosto de 2014)

Divino Esposo de María Santísima, mi Dios y Señor Espíritu Santo, enciende en
cada alma el Fuego de un Nuevo Pentecostés, para que nos consagres como
apóstoles del Corazón Doloroso e Inmaculado de María y apóstoles de los
Últimos Tiempos, protege con tu sombra a la Iglesia Católica, salva a las almas
del mundo y realiza el Reino Inflamado de Amor de los Corazones Unidos de
Jesús y María. Amén.

Oración al Corazón Doloroso e Inmaculado de María

Doloroso e Inmaculado Corazón de María, habitación pura y santa, cobijad mi
alma con vuestra maternal protección. Por este medio, permaneceré fiel a la
Voz de Jesús y mi alma podrá corresponder a su Amor, y obedecer su Divina
Voluntad.

¡Oh, Madre mía! mi deseo es mantener ante mi vista, sin cesar, vuestra
participación de Corredentora. Con este recuerdo viviré íntimamente unido a
vuestro Corazón Doloroso e Inmaculado, que siempre permanece totalmente
unido al Sagrado Corazón Eucarístico de vuestro Divino Hijo. Por los méritos de
vuestras virtudes y angustias, clavadme a este Divino Corazón, protegedme
ahora y siempre. Amén.

Credo de los Apóstoles

Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en
Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor, que fue Concebido por Obra y Gracia
del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio
Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer
día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha
de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el
perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Rezar Padre Nuestro

Tres Ave María de los Últimos Tiempos

Dios te salve María, llena eres de Gracia, el Señor está Contigo. Bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el Fruto de tu Vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, Corredentora de las almas, ruega
por nosotros pecadores, y derrama el efecto de Gracia de tu Llama de Amor, de
tu Doloroso e Inmaculado Corazón sobre toda la humanidad, ahora, y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Rezar Gloria al Padre

 Primer Misterio

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo por medio de tu sudor de Sangre producto del dolor, que derramaste en el Huerto de los Olivos; te pedimos, con el Corazón Doloroso e Inmaculado de María, que tengas piedad de las Almas del purgatorio. ¡Líbralas de su temor, su dolor y consuélalas con el
triunfo del consuelo celestial!. Amén.

En las cuentas grandes oramos, después de cada misterio:

Dios Padre Tierno y Misericordioso, unidos en el Espíritu Santo, la Iglesia
Militante con la Iglesia Triunfante en el Cielo, te suplicamos tengas piedad de
las Benditas Almas del Purgatorio. Amén.
Diez veces:
Dios Padre Tierno y Misericordioso, yo te ofrezco la Preciosísima Sangre de Tu
Divino Hijo Jesús, en unión con las Santas Misas celebradas hoy día a través del
mundo por todas las Benditas Almas del purgatorio. Por todos los pecadores
del mundo, por los pecadores en la Iglesia universal, por aquellos en la propia
casa y dentro de mi familia. Amén.

Jaculatoria

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús, abre el corazón y la mente de los
pecadores a la verdad, al amor y a la luz de Dios, nuestro Padre Tierno y
Misericordioso. Doloroso e Inmaculado Corazón de María Corredentora, ruega
para que la humanidad se convierta al Amor de Dios y sus Sagrados Corazones
Unidos Reinen en el mundo entero. Amén.

Segundo Misterio

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo, por la dolorosa flagelación, que
padeciste con paciencia por nosotros pecadores; te pedimos, con el Corazón
Doloroso e Inmaculado de María, que tengas piedad de las Almas del
Purgatorio. ¡ Aleja de ellas el dolor de tu enojo y concédeles la
tranquilidad eterna!. Amén.

Tercer Misterio

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo, por la dolorosa coronación de
espinas, que Tú sufriste con paciencia por nosotros pecadores; te pedimos,
con el Corazón Doloroso e Inmaculado de María, que tengas piedad de las
Almas del Purgatorio, y, ¡Concédeles la corona de la felicidad eterna!. Amén.

Cuarto Misterio

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo, por la dolorosa carga de la Cruz,
que Tú sufriste con tanta paciencia por nosotros pecadores; te pedimos,
con el Corazón Doloroso e Inmaculado de María, que tengas piedad de las
Almas del Purgatorio. ¡Quítales la pesada carga del sufrimiento y llévalas a la
paz eterna!. Amén.

Quinto Misterio

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo, por la dolorosa crucifixión, que Tú
sufriste con paciencia por nosotros pecadores; te pedimos, con el
Corazón Doloroso e Inmaculado de María, que tengas piedad de las
Almas del Purgatorio. ¡Muéstrales tu Santo Rostro y llévalas hoy contigo al
Paraíso!. Amén.

Al finalizar la Coronilla oramos tres veces

Dios Padre Tierno y Misericordioso, dales el descanso eterno

Y brille para ellos la luz perpetua
Descansen en paz
Amén.

Oración

¡Sagrado Corazón Eucarístico de Jesucristo, por tus Benditas Llagas y por la
Preciosísima Sangre que derramaste, te pedimos con el Corazón Doloroso e
Inmaculado de María, que tengas piedad de las Benditas Almas del Purgatorio,
y en especial, de nuestros Sacerdotes, Religiosos, Religiosas, padres, parientes,
benefactores y las Benditas Almas olvidadas, por las que nadie ora! Cura
sus dolorosas heridas causadas por el pecado y permíteles disfrutar y
participar totalmente de la salvación. Amén.

Oración por los Agonizantes

Misericordioso Jesús, amante de las almas, te suplico, por la Agonía de
tu Sacratísimo Corazón Eucarístico y por los Dolores de tu Madre Inmaculada,
que purifiques –con tu Sangre Preciosa– a los pecadores de todo el mundo que están ahora en agonía y van a morir hoy, y por aquellas almas que,
ahora, están en su Juicio Particular ante el Padre Tierno y Misericordioso. Amén.

Oración por las Santas Almas del Purgatorio

Dios Padre Tierno y Misericordioso, en unión con la Iglesia triunfante en el Cielo, te suplico tengas piedad de las almas del Purgatorio. Recuerda tu eterno amor por ellas y muéstrales los infinitos méritos de tu Amado Hijo.

Dígnate librarles de penas y dolores para que pronto gocen de paz y felicidad. Dios Padre Tierno y Misericordioso, te doy gracias por el Don de la perseverancia que has concedido a las almas de los Fieles Difuntos.

Amable Salvador, Jesucristo, eres el Rey de reyes en el país de la dicha. Te pido, que, por tu misericordia, oigas mi oración y liberes las Almas del Purgatorio, en particular N... Llévalas de la prisión de las tinieblas a la Luz y Libertad de los hijos de Dios en el Reino de tu Gloria.

Amable Salvador, te doy gracias por haber redimido las pobres almas con tu Preciosísima Sangre, salvándolas de la muerte eterna. Dios Espíritu Santo, enciende en mí el Fuego de tu Divino Amor. Aviva mi fe y confianza, acepta benignamente las oraciones que te ofrezco por las almas que sufren en el Purgatorio. 

Quiero aplicar los méritos de esta Devoción en favor de toda la Iglesia Sufriente y en especial por mis difuntos padres, hermanos, hermanas, bienhechores, parientes y amigos. Atiende mi plegaria para que podamos reunirnos en el Reino de tu Gloria.

Dios Espíritu Santo, te doy gracias por todos los beneficios con que has santificado, fortalecido y aliviado a estas benditas almas; y en especial, por consolarlas en los actuales sufrimientos con la certeza de la felicidad eterna.

Que pronto se unan contigo y oigan aquellas benditas palabras que las llaman al hogar del Cielo:

"¡Vengan, los bendecidos por mi Padre! Tomen posesión del Reino que ha sido preparado para ustedes desde el principio del mundo" (Mt 25, 34).

Jesús, en tu Divino Querer, te imploro que los ruegos y ofrecimientos de las Benditas Almas del Purgatorio acerquen pronto tu Reinado Eucarístico a la humanidad, a través del Triunfo del Doloroso e Inmaculado Corazón de la Mamá Celestial. Amén.

Jaculatoria Final

Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús
Doloroso e Inmaculado Corazón de María
Casto y Amante Corazón de San José
Triunfen y Reinen.
Amén .

† En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



LLAMADO DE AMOR Y CONVERSIÓN DEL CORAZÓN DOLOROSO E INMACULADO DE MARÍA

Queridos hijos, mi Corazón Inmaculado se regocija y se consuela cuando todo
mi Ejército Mariano me acompaña, repara y proclama su devoción a mi
Inmaculado Corazón.

Los Primeros Sábados de cada mes también son un ancla de salvación para el
mundo entero. Cada Primer Sábado, el Ejército Celestial de los Ángeles, viene
a recoger las oraciones de mis hijos fieles, y estas oraciones regresan a la
tierra en bendiciones y en misericordia.

Los Primeros Sábados de cada mes y los Primeros Viernes dedicados al
Corazón de mi Hijo son días de misericordia, pues estas dos grandes
Devociones han detenido el brazo del Padre.

Hijos, cada Primer Sábado que se reúnen para orar junto a Mi, como hijos
en torno a su Madre, también las almas del purgatorio reciben
consuelo y compañía, e incluso muchas almas son liberadas por las
oraciones que se ofrecen.

Queridos hijos, que todo mi Ejército, que todo mi Remanente Fiel, reavive en
sus corazones la Devoción de los Primeros Sábados a mi Corazón Doloroso e
Inmaculado; y los Primeros Viernes al Sagrado Corazón de mi Hijo Jesús. Estas
dos Devociones son tablas de salvación.

Hijitos, es necesaria la oración para que crezcan en santidad y en virtud.
Vuestra Madre que les ama, la siempre Virgen Inmaculada, Santa María de
las Gracias, les da su bendición.

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Ave María Purísima, sin pecado original concebida.




Tratado de la Devoción a la Santísima Virgen María

Paisaje panorámico en Italia con montañas y cielo despejado
Paisaje panorámico en Italia con montañas y cielo despejado.

 Tratado de la Devoción a la Santísima Virgen María: La guía completa para vivir la verdadera devoción a María según San Luis María Grignion de Montfort

Introducción: Por qué leer el Tratado de la Devoción a la Santísima Virgen María hoy

En tiempos de confusión, relativismo y búsqueda de sentido, el Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María de San Luis María Grignion de Montfort se alza como una joya espiritual que ofrece un camino seguro, profundo y sencillo para acercarse a Cristo a través de María.

Este tratado no es un libro de piedad superficial: es un camino de santidad probado por santos, recomendado por Papas, practicado por miles de almas fervorosas que desean amar a Jesús con pureza y profundidad. Vivir esta devoción transforma el corazón, ordena las pasiones, fortalece en la fe y da un sentido concreto a nuestra entrega cristiana.

Aquí descubrirás cómo esta consagración mariana cambia vidas, qué significa vivir la verdadera devoción a María, cómo prepararte para tu consagración y cómo integrar este estilo de vida en tu día a día con esperanza, valentía y alegría.


¿Qué es el Tratado de la Devoción a la Santísima Virgen María y quién lo escribió?

El Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María es una obra espiritual escrita por San Luis María Grignion de Montfort (1673-1716), sacerdote misionero francés, considerado uno de los grandes apóstoles de la devoción mariana.

Este tratado enseña que la mejor y más segura manera de llegar a Jesús es por medio de María, quien es Madre, Medianera y Camino seguro hacia Cristo. En él, San Luis explica que la consagración total a Jesús por María es la más perfecta renovación de las promesas bautismales, comprometiendo el alma a vivir completamente para Cristo, con la ayuda y protección maternal de María.

Este libro, encontrado más de cien años después de su muerte, ha iluminado a Papas como San Juan Pablo II, cuyo lema “Totus Tuus” se inspira en este tratado, y ha sido recomendado en la Encíclica Redemptoris Mater como vía segura de santidad.


El contexto histórico y espiritual del Tratado de la Verdadera Devoción a María

San Luis escribió el Tratado en un contexto de tibieza y relajación espiritual en la Francia de su tiempo, donde el jansenismo enfriaba la fe y muchos católicos vivían superficialmente su religión. Frente a esta crisis, San Luis proclamó que el remedio era amar y consagrarse a María, la Esclava Fiel, para formar en nosotros a Cristo.

A nivel espiritual, el Tratado se basa en la convicción de que:

  • María es el medio escogido por Dios para traer a Cristo al mundo y, por tanto, para formarlo en nuestras almas.

  • El alma se consagra como “esclava de amor” a María, imitando la humildad de Cristo, quien se sometió a ella en Nazaret.

  • Esta consagración ayuda al alma a despojarse del amor propio y del pecado, revistiendo al cristiano con las virtudes de María para asemejarse a Jesús.

San Luis afirma con contundencia que “la devoción a María es necesaria para la salvación”, no como dogma, sino como camino ordinario de salvación, pues quien ama a María y vive conforme a sus inspiraciones se aleja del pecado y se adhiere a Cristo con mayor fidelidad.


Los pilares de la verdadera devoción mariana según San Luis María Grignion de Montfort

En el Tratado, San Luis expone que la verdadera devoción mariana tiene cinco características esenciales:

1️⃣ Interior: Brota del espíritu y del corazón, no de meras prácticas exteriores.
2️⃣ Tierna: Llena de confianza filial, acudiendo a María como Madre en todas las necesidades.
3️⃣ Santa: Lleva a evitar el pecado y a imitar las virtudes de María.
4️⃣ Constante: No es una devoción de emociones pasajeras, sino que se mantiene en la adversidad y en la sequedad espiritual.
5️⃣ Desinteresada: Busca a Dios y su gloria, no los consuelos espirituales ni intereses personales.

Estas notas permiten distinguir la verdadera devoción de las falsas devociones a María, que pueden ser:

  • Críticas y escrupulosas (evitan hablar de María por miedo a ofender a Jesús).

  • Exterioristas (se limitan a rezos sin compromiso interior).

  • Presuntuosas (creen que con rezar a María pueden seguir pecando).

  • Inconstantes (cambian de devociones sin perseverar).

  • Hipócritas (practican devociones para ser vistos).

San Luis invita a los fieles a vivir esta devoción de forma radical y sincera, permitiendo que María reine en su vida para llevarlos a Jesús.


¿Por qué consagrarse a la Virgen María? Beneficios espirituales y transformaciones en el alma

San Luis enseña que la consagración a la Virgen María es la forma más perfecta de consagrarse a Jesucristo, puesto que:

  • María es el camino más seguro, corto y perfecto para llegar a Jesús.

  • Esta consagración nos ayuda a despojarnos del amor propio y de la esclavitud del pecado.

  • María nos protege, nos cuida y nos forma en las virtudes de Cristo.

  • Se convierten nuestras acciones en méritos mayores, pues María las embellece y purifica.

  • El alma vive en libertad interior y en profunda paz, abandonada en las manos de María.

San Luis afirma: “Si supieran todos cuán poderosa es María y cuán fiel a los que se le consagran, todos se le entregarían sin miedo.”

Muchos testimonios a lo largo de la historia confirman que esta consagración ha transformado vidas, fortalecido vocaciones, sanado heridas del alma y ayudado a encontrar sentido y firmeza en la fe.


Cómo prepararse para la consagración a María: pasos prácticos según el Tratado

San Luis propone una preparación de 33 días antes de realizar la consagración, divididos así:

🔹 12 días iniciales: para vaciarse del espíritu del mundo, renunciar a los ídolos y desapegarse de lo que aleja de Dios.
🔹 7 días para conocerse a sí mismo, viendo las propias miserias y el pecado con humildad.
🔹 7 días para conocer a la Virgen María, sus virtudes, su papel en la historia de la salvación, y aprender a amarla como Madre.
🔹 7 días para conocer a Jesucristo, contemplando su vida, pasión y amor por nosotros.

Durante este tiempo se recomienda:
✅ Rezar el Santo Rosario diariamente.
✅ Hacer examen de conciencia frecuente y confesarse.
✅ Leer el Evangelio y meditar pasajes sobre María y Jesús.
✅ Rezar las oraciones propuestas por San Luis.
✅ Vivir con espíritu de penitencia y recogimiento.

El día 34 se realiza la consagración total a Jesús por María, utilizando la fórmula que San Luis propone en el Tratado, de forma solemne, en un altar, con vela encendida, preferiblemente después de la Misa y la comunión.


La consagración total a Jesús por María: qué significa en la vida diaria

Consagrarse a Jesús por María no es un acto puntual que termina tras la oración de consagración, sino que es el inicio de un estilo de vida mariano. Significa:

  • Vivir cada pensamiento, palabra y acción bajo la mirada de María.

  • Ofrecerle cada obra buena para que ella la presente a Jesús.

  • Pedirle su guía antes de tomar decisiones importantes.

  • Confiar en ella en momentos de tentación y dificultad.

  • Imprimir en el alma las virtudes de María: humildad, pureza, caridad, obediencia, fe y fortaleza.

San Luis insiste en que María forma en nosotros a Cristo, si le permitimos actuar en nuestra alma. Por eso, esta consagración lleva a una transformación progresiva, ayudando a purificar las intenciones, amar a Dios con mayor intensidad y vivir en gracia.


Errores comunes al leer y aplicar el Tratado de la Devoción a María y cómo evitarlos

Algunos errores frecuentes son:

🚫 Creer que sustituye la relación con Cristo: Al contrario, nos lleva a Cristo de forma más perfecta.
🚫 Pensar que es superstición: No es una fórmula mágica, sino un compromiso serio de vida cristiana.
🚫 Quedarse solo en lo exterior: La verdadera devoción es interior, aunque las prácticas externas ayuden a sostenerla.
🚫 Hacer la consagración sin preparación: La preparación ayuda a asumir la consagración con madurez y fruto espiritual.
🚫 No renovar la consagración: Se recomienda renovarla al menos una vez al año, preferiblemente en una fiesta mariana.

La mejor forma de evitar estos errores es leer el Tratado con oración, guiado por un sacerdote o director espiritual si es posible, y tener un corazón dispuesto a dejarse transformar.


Testimonios e historias que muestran el poder de la consagración mariana

🌹 San Juan Pablo II afirmó que este Tratado cambió su vida y fue su guía espiritual durante toda su existencia.
🌹 San Maximiliano Kolbe se consagró a la Virgen y fundó la Milicia de la Inmaculada, siendo mártir de caridad en Auschwitz.
🌹 Santa Teresa de Calcuta recomendaba esta consagración a todos sus misioneros como medio de permanecer fieles a Cristo.
🌹 Muchos fieles laicos han relatado cómo, tras esta consagración, lograron abandonar vicios, superar crisis espirituales y vivir con mayor alegría y entrega.


Preguntas frecuentes sobre la devoción a la Santísima Virgen María y la consagración

¿Es obligatorio consagrarse a María para ser buen católico?
No es obligatorio, pero es un camino recomendado para quienes desean avanzar en santidad.

¿Puedo hacer la consagración más de una vez?
Sí, puedes renovarla anualmente o en fechas marianas importantes.

¿Debo cambiar de vida tras la consagración?
Sí, la consagración implica un compromiso de lucha contra el pecado y de vivir en gracia, confiando en María como Madre y Maestra.

¿Puedo consagrarme aunque sea pecador?
Sí, todos somos pecadores. María nos ayuda a levantarnos y perseverar.


Oraciones recomendadas durante el proceso de consagración mariana

  • Santo Rosario diario.

  • Letanías de la Virgen María.

  • Oración de San Luis María de consagración.

  • Ave Maris Stella.

  • Acto de abandono a María: “Madre mía, te entrego todo cuanto soy y tengo para que seas tú quien me conduzca a Jesús.”


Conclusión: La importancia de la devoción a María para acercarnos a Jesús hoy

El Tratado de la Verdadera Devoción a la Santísima Virgen María sigue siendo actual, transformador y poderoso. En un mundo herido y necesitado de amor verdadero, María nos ofrece su manto maternal para guiarnos hacia Jesús con firmeza, humildad y esperanza.

Consagrarse a María no es huir de las responsabilidades, sino asumirlas con la fuerza que brota de un corazón unido a Cristo por medio de María. Es un camino que forja santos, que renueva almas y que da sentido a la vida cristiana.

Si deseas vivir con mayor entrega, amar a Jesús con un amor puro y encontrar un camino seguro de santidad, no dudes en abrir las páginas de este Tratado y recorrer este camino de la mano de la Virgen.

María, “la obra maestra del Altísimo”, quiere hacer de tu alma un pequeño Nazaret donde Jesús viva y reine. Permítele actuar en tu vida, y descubrirás que esta devoción es el secreto para una vida cristiana plena y fecunda.


Gracias Obtenidas Por Asistir A La Santa Misa

Celebración de la Eucaristía durante la Santa Misa, recordando el sacrificio de Cristo
Celebración de la Eucaristía, centro de nuestra fe católica.

Oración Para Obtener La Gracia De Todas Las Misas En El Mundo

Padre Eterno, humildemente Os ofrecemos nuestra pobre presencia, y la de toda la
Humanidad, desde el principio hasta el fin del mundo. Deseamos asistir a TODAS las
Misas que ya se han celebrado en el mundo, y a todas las que se celebrarán el el futuro.
Os ofrecemos todas las penas, los sufrimientos, oraciones, alegrías y horas de reposo en
nuestra vida. Ofrecemos todo en unión con estas mismas acciones de Nuestro dulce
Jesús, durante su estancia aquí en la tierra. Esperamos que toda la preciosísima Sangre
de Cristo, todas Sus Llagas, y toda Su agonía nos salven. Os ofrecemos esta petición por
medio del Doloroso e Inmaculado Corazón de María. Amén.
(Rezad esta oración cada día, y propagadla por doquier.)

Querida Santa Filomena, rogad por nosotros. Obtened por nosotros gran pureza de mente y de corazón. Esta pureza nos conducirá al perfecto Amor de Dios.
Hay que buscar a Dios constantemente; y cuanto más se le busca, tanto más se le encuentra. El que a Dios busca, siempre lo ecuentra. (Maimónides)

Gracias Obtenidas Por Asistir A La Santa Misa Hoy

  1. La Misa es la continuación del Calvario.
  2. Cada Misa vale tanto como la vida, sufrimientos y muerte de Nuestro Señor Jesucristo, ofrecidos en sacrificio.
  3. La Santa Misa es el acto de desagravio más poderoso para expiar los pecados.
  4. A la hora de la muerte, el consuelo más grande del alma consistirá de las Misas oídas en vida.
  5. Cada Misa bien oída nos acompañará hasta el Tribunal Divino, suplicando perdón.
  6. En la Santa Misa, según el fervor con que se asiste, se puede disminuir en grado mayor o menor, la pena temporal debida por los pecados.
  7. Al asistir devotamente a la Santa Misa, se rinde el más grande homenaje a la Sagrada Humanidad de Nuestro Señor.
  8. En la Santa Misa, Nuestro Señor Jesucristo ofrece expiación y desagravio por muchas omisiones y negligencias nuestras.
  9. En la Santa Misa, Jesucristo perdona los pecados veniales que todavía no se han confesado. Además se disminuye el poder de Satanás sobre el alma.
  10. 10. Al asistir a la Santa Misa se proporciona a las ánimas del Purgatorio, el alivio más grande que sea posible.
  11. Una Misa bien oída durante la vida, será de más provecho al alma, que muchas que se ofrecieran para su reposo después de la muerte.
  12. Por asistir a Misa, el alma se preserva de peligros, desgracias y de calamidades,
  13. que de otro modo hubieran sucedido. Además, se abrevia o reduce la duración de su Purgatorio.
  14. Cada Misa bien oída obtiene para el alma un grado más elevado de gloria en el Cielo.
  15. En la Misa se recibe la bendición del sacerdote que Nuestro Señor ratifica en el Cielo.
  16. En la Misa se arrodilla entre una multitud de los santos ángeles, que están presentes en actitud de profunda reverencia, durante el sacrificio adorable de la Santa Eucaristía.
  17. En la Santa Misa se reciben bendiciones para todos los bienes y empresas temporales.
  18. En la Eternidad, realizaremos plenamente el gran valor de haber asistido a la Santa Misa diariamente.


REZAD POR LOS SACERDOTES PARA QUE OBTENGAN LA GRACIA DE

OFRECER LA SANTA MISA CON SANTO AMOR Y REVERENCIA.


San Buenaventura ha dicho:

 "El que menosprecia a la Santísima Virgen, morirá en sus pecados y será condenado."

Lectio Divina: miércoles, 23 de julio de 2025

Rosario colocado sobre una Biblia en oración
Rosario en oración, símbolo de fe y devoción mariana.

Lectio Divina: miércoles, 23 de julio de 2025 

1) Oración inicial 

Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley. Por nuestro Señor. 

2) Lectura del santo Evangelio según Mateo 13,1-9 

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar. Y se reunió tanta gente junto a él, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera. Y les habló muchas cosas en parábolas. Decía:

 «Salió un sembrador a sembrar. Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron. Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra; pero en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron. Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos, que oiga.»

3) Reflexión 

En el capítulo 13 del Evangelio de Mateo empieza el tercero gran discurso, el Sermón de las Parábolas. Como ya dijimos anteriormente en el comentario del evangelio del miércoles (14° del tiempo ordinario), Mateo organizó su evangelio como una nueva edición de la Ley de Dios o como un nuevo “Pentateuco” con sus cinco libros. Por esto, su evangelio nos presenta cinco discursos o enseñanzas de Jesús, seguidos de partes narrativas, en las que se describe cómo Jesús practicaba lo que había enseñado en los discursos. He aquí el esquema: Introducción: nacimiento y preparación del Mesías (Mt 1 a 4) a) Sermón de la Montaña: la puerta de entrada en el Reino (Mt 5 a 7) Narrativa Mt 8 e 9 b) Sermón de la Misión: cómo anunciar e irradiar el Reino (Mt 10) Narrativa Mt 11 e 12 c) Sermón de las Parábolas: el misterio del Reino presente en la vida (Mt 13) Narrativa Mt 14 a 17 d) Sermón de la Comunidad: la nueva manera de convivir en el Reino (Mt 18) Narrativa 19 a 23 e) Sermón de la venida futura del Reino: la utopía que sustenta la esperanza (Mt 24 e 25) Conclusión: pasión, muerte y resurrección (Mt 26 a 28). 

  • En el evangelio de hoy vamos a meditar sobre la parábola de la semilla. Jesús tenía una manera bien popular de enseñar por medio de comparaciones y parábolas. Generalmente, cuando terminaba de contar una parábola, no explicaba, sino que acostumbraba a decir: “¡Quien tenga oídos para oír que oiga!” (Mt 11,15; 13,9.43). De vez en cuando, explicaba a los discípulos (Mt 13,36). Las parábolas hablan de las cosas de la vida: semilla, lámpara, grano de mostaza, sal, etc. Son cosas que existen en la vida de todos, de la gente de aquel tiempo como de la de hoy. De este modo, la experiencia que hoy tenemos de estas cosas se vuelve para nosotros un medio para descubrir la presencia del misterio de Dios en nuestras vidas. Hablar en parábolas es revelar el misterio del Reino presente en la vida. 
  • Mateo 13,1-3: Sentado en un barco, Jesús enseñaba a la gente. Como en el Sermón de la Montaña (Mt 5,1-2), también aquí Jesús hace una breve introducción al Sermón de las Parábolas, describiendo la manera en que Jesús enseña a la gente a orillas del lago, sentado en un barco, y mucha gente está su alrededor para escucharle. Jesús no era una persona culta (Jn 7,15). No había cursado estudios en la escuela superior de Jerusalén. Venía del interior, de Nazaret. Era un desconocido, medio campesino, medio artesano. Sin pedir permiso a las autoridades religiosas, comenzó a enseñar a la gente. A la gente le gustaba oírle. Jesús enseñaba sobre todo mediante parábolas. Ya vimos varias: la del pescador de hombres (Mt 4,19), de la sal (Mt 5,13), de la lámpara (Mt 5,15), de las aves del cielo y de los lirios del campo (Mt 6,26.28), de la casa construida sobre roca (Mt 7,24). Pero ahora, en el capítulo 13, las parábolas empiezan a tener un significado especial: sirven para revelar el misterio del Reino de Dios presente en medio de la gente y en la actividad de Jesús. 
  • Mateo 13,4-8: La parábola de la semilla habla de la vida de los campesinos. En aquel tiempo, no era fácil vivir de la agricultura. El terreno era muy pedregoso. Había mucho matorral. Poca lluvia, mucho sol. Además de esto, muchas veces la gente al pasar por el campo pisaba las plantas (Mt 12,1). Sin embargo, y a pesar de todo esto, todos los años, el agricultor sembraba y plantaba, confiando en la fuerza de la semilla, en la generosidad de la naturaleza. La parábola del sembrador describe lo que todos sabían y hacían: la semilla sembrada por el agricultor cae. Una parte cae a lo largo del camino; otra entre piedras y espinos; otra parte en tierra buena, donde, según la calidad del terreno, se reproduce treinta, sesenta y hasta cien veces. Una parábola es una comparación. Se sirve de cosas conocidas y visibles de la vida para explicar las cosas invisibles y desconocidas del Reino de Dios. La gente de Galilea entendía de semillas, de terreno, de lluvia, de sol y de cosecha. Y Jesús se sirve exactamente de estas cosas conocidas por el pueblo para explicar el misterio del Reino.
  • Mateo 13,9: Quien tenga oídos para oír, que oiga significa: “¡Esto es! Habéis oído: ¡ahora se trata de entender!” El camino para llegar al entendimiento de la parábola es la búsqueda: “¡Traten de entender!” La parábola no entrega todo inmediatamente, pero lleva a pensar y hace descubrir desde la experiencia que los oyentes tienen de la semilla. Provoca la creatividad y la participación. No es una doctrina que llega ya pronta para ser enseñada y asimilada. La Parábola no da agua embotellada, sino que entrega la fuente. El agricultor que escucha la parábola dice: “Semilla en la tierra, ¡yo sé lo que es! Pero Jesús dice que esto tiene que ver con el Reino de Dios: ¡Qué será?” Y nos podemos imaginar las largas conversaciones de la gente. La parábola se mezcla con la gente y lleva a escuchar la naturaleza y a pensar en la vida. Una vez alguien preguntó en una comunidad: ¿Para qué sirve la sal? Discutieron y, al final, encontraron más de diez diversas finalidades para la sal. Y fueron a aplicar todo esto a la vida de la comunidad y descubrieron que ser sal es difícil y exigente. ¡La parábola funcionó!

4) Para la reflexión personal 

  • ¿Cómo fue la enseñanza del catecismo que has recibido cuando eras niño/a? ¿Fue de comparaciones sacadas de la vida’ ¿Recuerdas alguna comparación importante que el/la catequista te contó? Y hoy ¿cómo es la catequesis en tu comunidad? 
  •  A veces somos camino; otras veces piedra; otras veces, espinos; otras veces, tierra buena. Yo ¿qué soy? En nuestra comunidad ¿qué somos? La Palabra de Dios, ¿qué fruto está produciendo en mi vida, en mi familia y en nuestra comunidad: treinta, sesenta, o cien?

 5) Oración final 

Yahvé en su santo Templo, Yahvé en su trono celeste; sus ojos ven el mundo, sus pupilas examinan a los hombres. (Sal 11,4) 

Santo del día: santa María Magdalena

Paisaje de Guatapé, Colombia
Paisaje de Guatapé, Colombia

Santa María Magdalena, el Santo del Día 22 de julio

Hoy, 22 de julio, celebramos con gratitud y esperanza a Santa María Magdalena, una de las figuras más relevantes y conmovedoras del Evangelio y de la historia de la Iglesia. Su vida representa la misericordia de Cristo, la fuerza de la conversión y la fidelidad que se mantiene incluso en los momentos más oscuros.

Santa María Magdalena nos recuerda que, sin importar el pasado de pecado, el Señor nos llama a una vida nueva. Fue testigo de la pasión y resurrección de Jesús, y su testimonio la convierte en la apóstol de los apóstoles, según palabras de San Agustín, al anunciar con valentía: “¡He visto al Señor!”.

Hoy recordamos su vida, su ejemplo de amor profundo por Cristo y su disposición para seguirlo hasta la cruz y más allá. A través de este artículo, conocerás quién fue realmente Santa María Magdalena, la historia detrás de su nombre, su conversión, su papel crucial en los Evangelios, cómo la honra la Iglesia, y cómo puedes acudir a ella en oración para pedir su intercesión en tu camino de fe.


¿Quién fue Santa María Magdalena según la Biblia?

Santa María Magdalena aparece en varios pasajes del Evangelio y ha sido objeto de mucha reflexión y estudio. Es conocida principalmente como:

Discípula cercana de Jesús: Fue una de las mujeres que acompañaron a Jesús durante su ministerio en Galilea, atendiendo sus necesidades junto con otras mujeres que habían sido sanadas de espíritus malignos (Lucas 8, 1-3).

Pecadora perdonada: Según la tradición occidental y la liturgia romana, se la identifica con la mujer pecadora que ungió los pies de Jesús en casa del fariseo (Lucas 7, 36-50), aunque el texto no especifica explícitamente su identidad como María Magdalena.

Testigo de la Resurrección: Fue la primera en llegar al sepulcro y descubrir la piedra removida (Juan 20, 1-18). Fue a ella a quien Jesús resucitado se le apareció primero, confiándole el anuncio a los discípulos.

Testigo del Calvario: Se mantuvo firme al pie de la cruz mientras muchos habían huido, demostrando un amor y fidelidad extraordinarios en el momento más doloroso (Marcos 15, 40-41).

Este papel de discípula fiel y testigo privilegiada le ha otorgado un lugar de honor en la Iglesia, reconociéndosele como un símbolo de conversión, amor y testimonio valiente de la resurrección de Cristo.


Origen y significado del nombre María Magdalena

El nombre María Magdalena proviene de Magdala, una población situada a orillas del mar de Galilea, cerca de Tiberíades, lugar donde probablemente Jesús la encontró por primera vez. De ahí se deriva el título “Magdalena”.

El nombre María significa “amada de Dios” o “la excelsa”, mientras que Magdalena la identifica como mujer de Magdala, permitiendo diferenciarla de otras Marías presentes en el Evangelio. Este detalle geográfico ha sido clave para su identificación histórica y su referencia en la tradición de la Iglesia.

Además, el término “Magdalena” ha pasado a simbolizar en la cultura cristiana a la mujer que, habiendo tenido un pasado de pecado, encuentra en Cristo la gracia de la conversión, el perdón y una nueva vida.


La conversión de María Magdalena: del pecado al discipulado

Uno de los aspectos más conmovedores de la vida de Santa María Magdalena es su proceso de conversión. La tradición la asocia con la mujer pecadora que ungió los pies de Jesús con perfume de alabastro y los secó con sus cabellos mientras lloraba (Lucas 7, 36-50). Aunque los Evangelios no confirman que esta mujer fuera María Magdalena, la liturgia romana y San Gregorio Magno la han identificado así desde tiempos antiguos.

En ese acto de humildad y amor, María Magdalena muestra el arrepentimiento sincero y la confianza en la misericordia de Jesús. Sus lágrimas simbolizan la contrición de un corazón que reconoce su pecado y anhela la gracia del perdón. Jesús la perdona y la libera, recordándole al fariseo que “quien mucho ama, mucho se le perdona”.

Su conversión es un testimonio de esperanza para todos aquellos que sienten que su pasado les aleja de Dios. María Magdalena nos enseña que no importa cuán lejos hayamos caído, la misericordia de Dios está siempre dispuesta a levantarnos y transformarnos en discípulos comprometidos con su causa.


María Magdalena, testigo de la pasión, muerte y resurrección de Cristo

María Magdalena demostró un amor inquebrantable hacia Jesús durante su pasión, permaneciendo cerca de la cruz cuando muchos discípulos huyeron por miedo. El Evangelio de Juan relata que estaba junto a la Virgen María y San Juan al pie de la cruz, compartiendo el dolor del Señor en su momento más difícil (Juan 19, 25).

Después de la crucifixión, María Magdalena fue al sepulcro muy temprano, encontrando la piedra removida y el sepulcro vacío. Fue la primera en ver a Jesús resucitado, quien la llamó por su nombre: “¡María!”, y ella respondió: “¡Rabbuní!” (Juan 20, 16), reconociendo con alegría al Maestro que había vencido a la muerte.

Este encuentro la convierte en apóstol de los apóstoles, siendo la encargada de llevar el mensaje de la Resurrección a los discípulos, cumpliendo con valentía la misión que Cristo le confió.


Santa María Magdalena en la tradición de la Iglesia

La Iglesia ha honrado a Santa María Magdalena como símbolo de conversión, penitencia y amor fiel. San Gregorio Magno promovió la identificación de la pecadora perdonada con María Magdalena, consolidando esta tradición en Occidente.

La liturgia romana celebra su memoria el 22 de julio, y el Papa Francisco elevó esta memoria a fiesta litúrgica en 2016, destacando su papel como primera testigo de la Resurrección.

La tradición oriental sostiene que, tras Pentecostés, María Magdalena acompañó a la Virgen María y a San Juan a Éfeso, donde murió. En cambio, la tradición francesa afirma que María Magdalena, junto a Lázaro y Marta, evangelizó la Provenza, viviendo treinta años de penitencia en la cueva de la Sainte Baume, donde murió y fue enterrada.


Fiesta de Santa María Magdalena: ¿cuándo se celebra y por qué?

Cada 22 de julio, la Iglesia celebra la fiesta de Santa María Magdalena, honrando su testimonio y su fidelidad a Cristo. Este día nos invita a reflexionar sobre el poder transformador del amor de Dios y la importancia del testimonio valiente de la fe.

El Papa Francisco, al elevar su memoria a fiesta litúrgica, subrayó la relevancia de la misión de la mujer en la Iglesia, recordando que María Magdalena fue la primera en anunciar la resurrección, un evento central en la fe cristiana.

En muchas parroquias y comunidades, se realizan procesiones, misas especiales y oraciones en su honor, invocando su intercesión para crecer en el amor y la fidelidad a Jesús.


Santa María Magdalena como ejemplo de conversión y esperanza

Santa María Magdalena se presenta como modelo de conversión sincera y esperanza en la misericordia de Dios. Su historia nos anima a acercarnos a Cristo con confianza, sin temor a nuestro pasado, y a creer que con su gracia podemos iniciar una nueva vida.

Su testimonio de amor y fidelidad nos inspira a permanecer firmes en la fe, incluso en los momentos difíciles, y a buscar al Señor con un corazón ardiente. María Magdalena nos enseña que todo encuentro con Jesús transforma nuestra vida, y nos invita a ser testigos de su amor y de su resurrección en nuestro entorno.


Oración a Santa María Magdalena para este día

“Santa María Magdalena, discípula fiel del Señor, tú que fuiste transformada por su misericordia y fuiste testigo de su resurrección, intercede por nosotros para que podamos vivir una conversión sincera y un amor ardiente por Jesús. Ayúdanos a mantenernos firmes en la fe, a confiar en su perdón y a ser mensajeros de su resurrección en nuestra vida diaria. Santa María Magdalena, ruega por nosotros. Amén.”

Puedes rezar esta oración al comenzar tu día o antes de dormir, pidiendo su intercesión para crecer en amor y fidelidad al Señor.


Frases célebres y reflexiones sobre Santa María Magdalena

🔹 “Ella amó mucho, y por eso mucho se le perdonó.” – Inspirado en Lucas 7, 47.
🔹 “Santa María Magdalena nos enseña a permanecer de pie junto a la cruz, con un amor que no se rinde.”
🔹 “Su testimonio nos recuerda que la misericordia de Dios es más grande que nuestros pecados.”
🔹 “El corazón convertido de María Magdalena refleja el poder de la gracia y el perdón de Cristo.”
🔹 “Ser testigo de la Resurrección es vivir en la alegría de la esperanza que no defrauda.”


Conclusión: María Magdalena, la santa de la conversión y la misericordia

Santa María Magdalena, celebrada cada 22 de julio, es un ejemplo luminoso de cómo la gracia de Dios puede transformar una vida. Su amor por Cristo, su valentía para permanecer al pie de la cruz y su misión de anunciar la resurrección la convierten en una de las figuras más relevantes de la historia de la Iglesia.

Hoy, su testimonio nos llama a confiar en la misericordia de Dios, a vivir con fidelidad y a ser mensajeros de la esperanza y de la vida nueva que Cristo nos ofrece. Que Santa María Magdalena interceda por nosotros para que, como ella, podamos experimentar el gozo de la conversión y la alegría de ser testigos de la resurrección de Jesús en el mundo de hoy.

Lectio Divina: martes, 22 de julio de 2025

Cruz devocional - Aoraciones
Cruz devocional - Aoraciones

 Lectio Divina: martes, 22 de julio de 2025  - Santa María Magdalena 

1) Oración inicial 

Muéstrate propicio con tus hijos, Señor, y multiplica sobre ellos dones de tu gracia, para que, encendidos de fe, esperanza y caridad, perseveren fielmente en el cumplimiento de tu ley. Por nuestro Señor.

 2) Lectura del santo Evangelio según Juan 20,1-2.11-18 

El primer día de la semana va María Magdalena de madrugada al sepulcro cuando todavía estaba oscuro, y ve la piedra quitada del sepulcro. Echa a correr y llega a Simón Pedro y al otro discípulo a quien Jesús quería y les dice: «Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto.» Estaba María junto al sepulcro fuera llorando. Y mientras lloraba se inclinó hacia el sepulcro, y ve dos ángeles de blanco, sentados donde había estado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y otro a los pies. Dícenle ellos: «Mujer, ¿por qué lloras?» Ella les respondió: «Porque se han llevado a mi Señor, y no sé dónde le han puesto.» Dicho esto, se volvió y vio a Jesús, de pie, pero no sabía que era Jesús. Le dice Jesús: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?» Ella, pensando que era el encargado del huerto, le dice: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré.» Jesús le dice: «María.» Ella se vuelve y le dice en hebreo: «Rabbuní -que quiere decir: «Maestro»-. Dícele Jesús: «Deja de tocarme, que todavía no he subido al Padre. Pero vete a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios.» Fue María Magdalena y dijo a los discípulos: «He visto al Señor» y que había dicho estas palabras. 

3) Reflexión

El evangelio de hoy nos presenta la aparición de Jesús a María Magdalena, cuya fiesta celebramos hoy. La muerte de Jesús, su gran amigo, le hace perder el sentido de la vida. Pero ella no desiste de la búsqueda. Va al sepulcro para volver a encontrar a aquel que le habían robado. Hay momentos en la vida en que todo se desmorona. Parece que todo se termina. Muerte, desastre, enfermedad, decepción, traición. Tantas cosas que pueden hacernos faltar la tierra bajo nuestros pies y echarnos en una crisis profunda. Pero también acontece lo siguiente. Como que, de repente, el volverse a encontrar con una persona amiga puede rehacer la vida y puede hacernos descubrir que el amor es más fuerte que la muerte y la derrota. En la manera de describir la aparición la aparición de Jesús a María Magdalena aparecen las etapas de la travesía que ella tuvo que hacer, desde la búsqueda dolorosa del fallecido amigo hasta el encuentro con el resucitado. Estas son también las etapas por las que pasamos todos nosotros, a lo largo de la vida, en busca de la dirección hacia Dios y en la vivencia del Evangelio. Es el proceso de la muerte y de la resurrección que se prolonga en el día a día de la vida.

  • Juan 20,1: María Magdalena va al sepulcro. Había un amor muy grande entre Jesús y María Magdalena. Ella fue una de las pocas personas que tuvieron el valor de quedarse con Jesús hasta la hora de su muerte en la cruz. Después del reposo obligatorio del sábado, ella volvió al sepulcro para estar en el lugar donde había encontrado al Amado por última vez. Pero, con su gran sorpresa, el sepulcro estaba vacío. 
  • Juan 20,11-13: María Magdalena llora, pero busca. Llorando, María Magdalena se inclina y mira para dentro del túmulo, donde ve dos ángeles vestidos de blanco, sentados en el lugar donde había sido colocado el cuerpo de Jesús, uno a la cabecera y el otro a los pies. Los ángeles preguntan: "¿Por qué lloras?" Respuesta: "¡Porqué se han llevado a mi señor y no dé dónde lo han puesto!" María Magdalena busca al Jesús que ella había conocido, el mismo con quien había convivido durante tres años. 
  • Juan 20,14-15: María Magdalena conversa con Jesús sin reconocerle. Los discípulos de Emaús vieron a Jesús, pero no le reconocieron (Lc 24,15-16). Lo mismo acontece con María Magdalena. Ella ve a Jesús, pero no le reconoce. Piensa que es el jardinero. Al igual que los ángeles, también Jesús pregunta: "¿Por qué lloras?" Y añade: "¿A quién buscas?" Respuesta: "«Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo me lo llevaré." Ella sigue buscando al Jesús del pasado, de hace tres días. La imagen de Jesús del pasado le impide reconocer al Jesús vivo, presente ante ella.  
  • Juan 20,16: María Magdalena reconoce a Jesús. Jesús pronuncia el nombre: "¡María!" (Miriam) Fue la señal de reconocimiento: la misma voz, la misma manera de pronunciar el nombre. Ella responde: "¡Maestro!" (Rabuni) Jesús había vuelto. La primera impresión es de que la muerte no fue que un accidente doloroso a lo largo del camino, pero que ahora todo había vuelto a ser como antes. María abraza a Jesús con fuerza. Era el mismo Jesús que había muerto en cruz, el mismo que ella había conocido y amado. Aquí se realiza lo que Jesús dijo en la parábola del Buen Pastor: "El las llama por su nombre y ellas reconocen su voz". - "Yo conozco mis ovejas y ellas me conocen" (Jn 10,3.4.14).
  • Juan 20,17: María Magdalena recibe la misión de anunciar a los apóstoles la resurrección. De hecho, es el mismo Jesús, pero lo que ha cambiado es la manera de estar unido a ella: Jesús le dice: "Deja de tocarme, que todavía no he subido al Padre” Jesús sube al Padre. María Magdalena tiene que soltarle y asumir su misión: “Pero vete a mis hermanos y diles: Subo a mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y vuestro Dios”. Llama a los discípulos “mis hermanos”. Subiendo al Padre, Jesús nos abrió el camino e hizo con que Dios se quedara de nuevo cerca de nosotros. “Quiero que donde yo esté ellos estén conmigo” (Jn 17,24; 14,3).
  • Juan 20,18: La dignidad y la misión de la Magdalena y de las Mujeres. María Magdalena es citada como discípula de Jesús (Lc 8,1-2); como testigo de su crucifixión (Mc 15,40-41; Mt 27,55-56; Jn 19,25), de su sepultura (Mc 15,47; Lc 23,55; Mt 27,61), y de su resurrección (Mc 16,1-8; Mt 28,1-10; Lc 24,1-10; Jn 20,1.11-18). Y ahora recibe la orden, la ordenación, de ir a los Doce y anunciarles que Jesús está vivo. en esta Buena Nueva de la Resurrección, las siete lámparas de los sacramentos se apagarían (Mt 28,10; Jn 20,17-18). 

4) Para la reflexión personal 

• ¿Has pasado ya por una experiencia que te dio este sensación de pérdida y de muerte? ¿Qué te dio nueva vida y te devolvió la esperanza y la alegría de vivir? 

• María Magdalena buscaba a Jesús de una manera y le encontró de otra. ¿Cómo acontece esto hoy en tu vida? 

5) Oración final 

Dios, tú mi Dios, yo te busco, mi ser tiene sed de ti, por ti languidece mi cuerpo, como erial agotado, sin agua. (Sal 63,2)